Sin embargo, esta vez no es un bajon futbolístico lo que derrumba al equipo, sino más bien, razones de otra índole... Descubrimos a Felipe Rioseco y a Javier Manriquez (dos estandartes del club) más preocupados de los contratos publicitarios, la farándula y el carrete, que de meter la esfércia dentro del arco contrario. Una verguenza....


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